Una forma de proteger
Durante siglos, la herradura se convirtió en un signo de protección. Colgarla en la puerta era una manera sencilla de llevar esa garantía al interior de la casa.
La vuelta hacia arriba
La costumbre de colocar la herradura con los extremos hacia arriba se asocia a la búsqueda de buena fortuna. El gesto cierra el círculo y convierte un objeto cotidiano en un amuleto.
Un símbolo de La Herradura
En nuestro nombre y en el asado a la cruz confluyen la fuerza de una forma muy conocida y la constancia de una tradición que pasa de una generación a otra.

